La Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) de Panamá confirmó, el pasado 11 de agosto de 2026, que ninguna empresa presentó documentación de precalificación en el acto público convocado para la licitación del tercer operador móvil. Alkin Saucedo, director nacional de Telecomunicaciones de la entidad, señaló que el siguiente paso es revisar los pliegos de cara a una nueva convocatoria. Es la segunda vez en tres años que el proceso no recibe candidatos, después de que en 2023 se precalificara una sola empresa, que finalmente desistió.
La licitación, identificada como 01-2026-Telco, ofrecía 40 megahercios de espectro en la banda de 3.5 gigahercios, con opción de ampliar la asignación tras la firma del contrato, por una concesión de 20 años. El pliego exigía experiencia previa operando redes móviles y una base mínima de 500,000 usuarios activos, y excluía explícitamente a Tigo y a Más Móvil, los dos operadores que hoy se reparten el mercado panameño.
El interés de Panamá en sumar un tercer competidor no es solo un ejercicio de apertura de mercado. La Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) ordenó en marzo de 2026 la suspensión provisional de aumentos de tarifas de ambos operadores, mientras investiga si los ajustes respondieron a decisiones coordinadas. Zelmar Rodríguez Crespo, administradora de ASEP, resumió el objetivo de la licitación al describir el perfil que buscaban, «un operador que tenga presencia real en el país, con infraestructura propia, que impulse la competencia no solo en tarifas, sino también en calidad».
Cualquier candidato nuevo enfrenta la tarea de construir su red desde cero, en un país de apenas 4.5 millones de habitantes con una penetración móvil que ya supera el 100 por ciento, tras la salida de Digicel del mercado en 2024. Edwin Castillo, subdirector de Redes de ASEP, reconoció que «es posible que potenciales interesados estén esperando condiciones más favorables», y adelantó que la entidad está dispuesta a revisar los términos antes de una nueva convocatoria.
La competencia que ya llegó por satélite
Mientras ASEP prepara los ajustes para una nueva convocatoria, el mercado panameño avanza en paralelo en materia de cobertura rural. En mayo de 2026, Más Móvil, uno de los dos operadores incumbentes, anunció una alianza con Starlink para lanzar conectividad satelital directa al celular en el país, pensada para comunidades montañosas, comarcas indígenas e islas sin torres cercanas.
Starlink es apenas uno de varios actores que empujan esta tecnología, conocida como conectividad directa al dispositivo o D2D, aunque todavía en una fase temprana, limitada en su mayoría a mensajes de texto. GSMA Intelligence sostiene que el modelo de negocio más probable en el corto plazo es de alianza mayorista con los operadores existentes, no de competencia directa contra ellos, lo que explica en parte por qué compañías como Más Móvil prefieren asociarse antes que competir con el nuevo actor. Esa lectura convive con una ambición mucho mayor declarada por SpaceX, la valoración de más de un billón y medio de dólares que la compañía le asigna a su propio negocio móvil satelital, según su prospecto bursátil, llevó a Guillermo Sólomon, director de la práctica de tecnología, medios y telecomunicaciones de Deloitte Hispanoamérica, a advertir en junio de 2026 que la intención de fondo apunta a sustituir a los operadores tradicionales a mediano plazo, no solo a complementarlos. Para cualquier inversionista que evalúe entrar al mercado móvil terrestre, esa combinación de un actor satelital todavía inmaduro pero con ambiciones de escala global es, como mínimo, una variable que pesa en el cálculo de riesgo.
Brasil optó por una vía distinta a la de Panamá, exigió por regulación que cualquier servicio satelital directo al celular se comercialice a través de un operador local con licencia, en vez de vender directo al usuario.