Panamá está dando pasos firmes para transformar su mercado móvil, impulsando una estrategia de espectro que busca mejorar la calidad del servicio, fomentar la competencia y preparar el terreno para nuevas tecnologías. Tras la salida de Digicel, el país se encuentra en una etapa clave de reorganización, con miras a incorporar un nuevo operador que dinamice el ecosistema de telecomunicaciones.
Actualmente, los dos principales operadores, Tigo y C&W Panamá, cuentan con asignaciones similares en la banda de 700 MHz, con 30 MHz cada uno, utilizados principalmente para redes 4G. En la banda AWS, Tigo dispone de 40 MHz y C&W de 30 MHz. El regulador ha reservado bloques adicionales en ambas bandas (30 MHz en 700 MHz y 40 MHz en AWS) para facilitar la entrada de un tercer competidor.
En la banda de 1,900 MHz, Tigo tiene 30 MHz y C&W 40 MHz, mientras que otros 40 MHz están disponibles para ser adjudicados a un nuevo operador. Además, ambos cuentan con 25 MHz cada uno en la banda de 850 MHz, lo que refuerza su capacidad de red y cobertura.
Este reordenamiento del espectro forma parte de una política pública orientada a optimizar el uso de este recurso estratégico, ampliar la cobertura nacional y habilitar tecnologías como LTE-M, que permiten una conectividad más eficiente para dispositivos IoT. A mediano plazo, también se busca preparar el entorno para la adopción de redes 5G.