El Consejo de la Unión Europea aprobó el viernes 9 de enero la autorización para la firma del acuerdo de asociación y libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Con esta decisión se cierra una fase política clave tras más de dos décadas de negociaciones y se habilita la firma formal del tratado, así como su eventual aplicación provisional, mientras continúan los procesos de ratificación en los parlamentos de ambos bloques.
El acuerdo está estructurado en dos instrumentos. Por un lado, el Acuerdo de Asociación UE-Mercosur, que abarca los pilares de diálogo político, cooperación y comercio. Por otro, un Acuerdo Interino de Comercio, diseñado para permitir la implementación anticipada de compromisos comerciales antes de la entrada en vigor plena del tratado.
Entre los objetivos centrales del acuerdo se encuentran la reducción de aranceles, la ampliación del acceso a los mercados de bienes y servicios, la facilitación de inversiones y la apertura de las compras gubernamentales.
Telecomunicaciones y marco regulatorio
El texto incluye un capítulo específico sobre telecomunicaciones, orientado a reforzar la previsibilidad regulatoria y el funcionamiento de los mercados. Los países firmantes se comprometen a mantener autoridades reguladoras independientes, garantizar procesos de toma de decisiones transparentes y asegurar que las disputas entre operadoras sean resueltas por dichas autoridades.
Asimismo, el acuerdo establece principios para la interconexión y el acceso a redes en condiciones no discriminatorias, al tiempo que preserva la autonomía de los Estados para definir sus políticas de servicio universal.
En materia de roaming internacional, el tratado prevé mecanismos de cooperación entre ambos bloques para mejorar la transparencia tarifaria y la calidad del servicio, sin imponer la eliminación de cargos, en línea con el modelo aplicado dentro del mercado europeo.
Economía digital y comercio electrónico
El acuerdo también incorpora disposiciones sobre economía digital y comercio electrónico. Entre ellas, se prohíbe la imposición de aranceles aduaneros sobre transmisiones electrónicas, incluidos datos, software y contenidos digitales. Además, se reconoce la validez jurídica de los contratos y firmas electrónicas, evitando que actos comerciales sean invalidados por el solo hecho de realizarse por medios digitales.
El texto contempla, igualmente, compromisos de cooperación regulatoria en ámbitos como la protección del consumidor en línea y el fortalecimiento de la confianza en el comercio electrónico.
Reacciones del sector y gobiernos
Tras la aprobación por parte del bloque europeo, la Asociación Brasileña de la Industria Eléctrica y Electrónica (Abinee) señaló que el acuerdo podría incrementar hasta en un 30 % las exportaciones del sector electroelectrónico brasileño hacia la Unión Europea, al facilitar el acceso a un mercado de altos ingresos y reducir barreras comerciales.
Desde el gobierno de Brasil, el vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Geraldo Alckmin, afirmó que el acuerdo tiende a ampliar las inversiones y generar nuevas oportunidades para la industria nacional. En el ámbito de los bienes industriales, destacó que la industria de transformación exportó en 2025 un total de 23.6 mil millones de dólares a la Unión Europea, equivalentes al 12.5 % del total del sector.
Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó la aprobación como un hito para el multilateralismo y para la inserción internacional del Mercosur. De acuerdo con información del Palacio del Planalto, el acuerdo ampliaría de forma significativa el acceso de productos sudamericanos al mercado europeo, con la eliminación de aranceles sobre aproximadamente el 95 % de los bienes importados por la Unión Europea.
Según datos del Consejo Europeo, la Unión Europea es uno de los principales socios comerciales del Mercosur, con un intercambio bilateral de bienes que supera los 110 mil millones de euros anuales.
Entrada en vigor y proceso de ratificación
La entrada en vigor efectiva del acuerdo está prevista para el 17 de enero de 2026 en Asunción, Paraguay, país que ejerce actualmente la presidencia rotativa del Mercosur. No obstante, su implementación plena aún depende de la ratificación por parte del Parlamento Europeo, de los Estados miembros de la UE y de los países del Mercosur.
A pesar de que una mayoría calificada de los Estados miembros de la Unión Europea respaldó el avance del acuerdo, Francia mantiene una posición crítica. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha expresado su oposición pública, principalmente por presiones internas vinculadas al sector agrícola y a consideraciones sobre soberanía alimentaria, en un contexto donde el agronegocio del Mercosur, especialmente en Brasil, es percibido como altamente competitivo.