Chile lidera la adopción de tecnología D2D (direct-to-device, o conexión satelital directa al celular) en América Latina, según datos de Ookla difundidos este martes (28.07.2026). El país marcó un punto de inflexión para la conectividad regional cuando Entel comenzó a comercializar en junio su servicio D2D en alianza con Starlink, y esa alianza avanzó ahora a una nueva fase que incorpora aplicaciones, no solo mensajería y llamadas básicas.
La tecnología permite que un teléfono celular común se conecte directamente, mediante una red de 500 satélites Starlink con capacidad D2D en órbita baja, a la constelación satelital en cualquier lugar donde se vea el cielo y no haya cobertura de las torres móviles de Entel. Con esta ampliación, Chile se convierte en el primer país de América Latina en habilitar cobertura satelital directa al celular para el uso de aplicaciones, y el séptimo del mundo después de Estados Unidos, Japón, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Reino Unido.
La nueva fase permite usar aplicaciones como WhatsApp, Google Maps, AccuWeather y X, con más aplicaciones por sumarse próximamente.
El despliegue avanza de forma gradual. La etapa inicial se limitó a mensajería básica, y la compañía planea integrar más adelante datos móviles y llamadas de voz. El servicio se ofreció sin costo adicional para clientes de Entel durante la fase inicial de lanzamiento, y hoy está disponible para nuevos usuarios con planes desde 12,900 pesos chilenos (13.7 dólares).
Entel describió la alianza con Starlink como parte de «un compromiso histórico por conectar al país» que pone «tecnología de clase mundial al servicio de las personas», y ya extendió un servicio similar a Perú bajo la marca Direct-to-Cell.
El valor de este tipo de conectividad quedó demostrado semanas atrás en Venezuela, donde el servicio D2D ayudó a mantener comunicaciones básicas después de que un sismo dañara el cable submarino de Cirion y redujera a la mitad la capacidad de internet internacional del país.
Para reguladores y operadores de la región, el episodio venezolano se ha convertido en el caso de referencia sobre por qué la conectividad satelital directa al celular importa menos como novedad tecnológica y más como respaldo real ante emergencias que afectan la infraestructura terrestre tradicional.